Amores Perros: una película de paralelismos
Alejandro González Iñárritu se presenta al mundo con una película que parece todo menos que una obra de debut: es una película madura, expresiva, coherente y con un estilo propio. En general, lo que caracteriza un buen director es la capacidad de contar el ser humano de una manera personal y única e Iñárritu lo logra muy bien, con un estilo todo suyo, hecho de historias de vida que se entrelazan y que ya no serán las mismas. Amores Perros es su primer experimento con este estilo y lo desarrolla en otras películas, en donde lo hace más sofisticado y complejo. Si bien yo vea de una manera muy positiva las demás películas, siento que la espontaneidad con que nos presenta Amores Perros , con ese contexto mexicano que tanto le pertecene, no puede no dejar el espectador con esa sensación de exhaustividad, como si a la película no le faltara nada, como si los detalles técnicos al final no fueran tan necesarios, porque los personajes y sus historias ya lo tienen todo. Viendo la película ...